María partió y fue sin demora
Reflexión del Santo Padre Francisco durante la vigilia con los jóvenes
Parque Tejo, Lisboa, 5 de agosto de 2023
Queridos hermanos y hermanas: Boa noite!
Me da mucha alegría verlos. ¡Gracias por haber viajado, por haber caminado, gracias por estar aquí! Y pienso que también la Virgen María tuvo que viajar para ver a Isabel: «partió y fue sin demora» (Lc 1,39). Uno se pregunta: ¿por qué María se levanta y va deprisa a ver a su prima? Claro, acaba de enterarse de que la prima está embarazada, pero ella también lo está. ¿Por qué entonces va a ir si nadie se lo pidió? María realiza un gesto no pedido, no obligatorio, María va porque ama, y «el que ama, vuela, corre y se alegra» (Imitación de Cristo, III, 5). Eso es lo que nos hace el amor.
La alegría de María es doble: ella acaba de recibir el anuncio del ángel que iba a recibir al Redentor y también la noticia de que su prima está embarazada. Entonces, es curioso: en vez de pensar en ella, piensa en la otra. ¿Por qué? Porque la alegría es misionera, la alegría no es para uno, es para llevar algo. Yo les pregunto a ustedes: ustedes, que están aquí, que han venido a encontrarse, a buscar el mensaje de Cristo, a buscar un sentido lindo a la vida, ¿esto se lo van a quedar para ustedes o lo van a llevar a los otros? ¿Qué opinan? ¡Es para llevarlo a los otros porque la alegría esmisionera! Repitamos todos juntos: ¡la alegría es misionera! Yentonces yo tengo que llevar esa alegría a los demás. Pero esa alegría que nosotros tenemos, también otros nosprepararon para recibirla. Ahora miremos para atrás, todo loque hemos recibido, lo que hemos recibido y han preparado,todo eso, ha preparado nuestro corazón para la alegría.
Todos, si miramos hacia atrás, tenemos personas que fueronun rayo de luz para la vida: padres, abuelos, amigos,sacerdotes, religiosos, catequistas, animadores, maestros.Ellos son como las raíces de nuestra alegría. Ahora hacemosun segundo de silencio y cada uno piensa en aquellos que nosdieron algo en la vida, que son como las raíces de la alegría.
[Momento de silencio]
¿Encontraron? ¿Encontraron rostros, encontraron historias?Esa alegría que vino por esas raíces es la que nosotrostenemos que dar, porque nosotros tenemos raíces de alegría.Y también nosotros podemos ser, para los demás, raíces dealegría. No se trata de llevar una alegría pasajera, una alegríade momento. Se trata de llevar una alegría que cree raíces. Yme pregunto: ¿cómo podemos convertirnos en raíces dealegría?
La alegría no está en la biblioteca, encerrada, aunque hay queestudiar, pero está en otro lado. No está guardada bajo llave,la alegría hay que buscarla, hay que descubrirla. Hay quedescubrirla en nuestro diálogo con los demás, dondetenemos que dar esas raíces de alegría que nosotros hemosrecibido. Y eso, a veces, cansa. Yo les hago una pregunta:¿ustedes se cansaron alguna vez? Piensen lo que sucedecuando uno está cansado: no tiene ganas de hacer nada,como decimos en español, uno tira la esponja porque notiene ganas de seguir y entonces uno se abandona, deja decaminar y cae. ¿Ustedes creen que una persona que cae en lavida, que tiene un fracaso, que incluso comete errorespesados, fuertes, ya está terminada? No.

¿Qué es lo que hay que hacer? Levantarse. Y hay una cosa muy linda que quisieraque hoy se la llevaran como recuerdo: los alpinos, que lesgusta subir montañas, tienen un cantito muy lindo que diceasí: «En el arte de ascender —la montaña—, lo que importa noes no caer, sino no permanecer caído». ¡Cosa linda!

Yo los dejo con esta idea nomás: caminar y, si uno se cae,levantarse; caminar con una meta; entrenarse todos los díasen la vida. En la vida, nada es gratis. Todo se paga. Sólo hayuna cosa gratis: el amor de Jesús. Entonces, con esto gratisque tenemos —el amor de Jesús— y con las ganas de caminar,caminemos en esperanza, miremos nuestras raíces y vayamosadelante, sin miedo. No tengan miedo. ¡Gracias! ¡Chau!




