La Congregación de los Oblatos de la Virgen María es un Instituto religioso clerical de derecho pontificio, compuesto de clérigos y de hermanos coadjutores.
Ellos, llamados por el Espíritu Santo a la búsqueda de Dios solo, se entregan totalmente al Padre con votos públicos y siguen a Jesucristo bajo la guía de María Santísima.
Llevan vida fraterna en comunidad y se dedican al servicio del Reino de Dios, poniendo en práctica el espíritu y el carisma de su Fundador.
La Congregación, fundada por el Padre Pio Bruno Lanteri, ha sido aprobada por el Papa Leon XII el 1 de septiembre de 1826 con el Breve “Etsi Dei Filius”.
El nombre oficial es “Congregatio Oblatorum Beatæ Mariæ Virginis”, (OMV).

