... por todo el mundo

En su misión eclesial, los Oblatos, atentos a los signos de los tiempos,

a) atienden, con todo empeño, a la santificación del pueblo de Dios, principalmente guiando los Ejercicios Espirituales e promoviendo su práctica lo más posible, sea en público bajo la forma de misiones populares, según la genuina tradición lanteriana, sea en privado, prefiriendo el espíritu y el método propuesto por S. Ignacio;

b) contribuyen a la formación del clero en la preparación a las órdenes sagradas como en el ejercicio de su ministerio;

c) divulgan y sostienen, con medios adecuados, la verdad de la fe y los valores morales, patrimonio de la Revelación y del Magisterio de la Iglesia, contraponiéndolos a los errores sobre la fe y las costumbres;

d) difunden los libros buenos y la sana doctrina de la Iglesia por medio de la prensa y de los varios instrumentos de comunicación social;

e) favorecen el apostolado misionero;

f) cuidan la formación y animación del laicado, renovando el estilo seguido por el P. Lanteri en las Amistades.